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nuevas cuentas para el gran capitán 25 Mayo 2008

Posted by zascandil chico in fuera de juego, tao y razón de estado.
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La edición del pasado lunes 19 de mayo del periódico alemán Sueddeutsche Zeitung tenía como tema del día el inicio de una conferencia en Dublín en la que participan más de cien países para intentar elaborar una declaración que prohiba el uso de bombas racimo. Aparte de un artículo en el que se cita la historia de un experto en explosivos que perdió manos y una pierna desactivando uno de estos artefactos malditos, un gráfico de como funcionan tales ingenios y un artículo sobre las diferentes pasos que, tras la iniciativa de Noruega, llevaron a la conferencia de Dublin, hay un artículo de Christian Wernicke (por desgracia aparentemente solo en edición impresa) exponiendo la posición oficial de los EE.UU: piden a sus aliados, especialmente aquellos que son también miembros de la OTAN, que no criminalicen este tipo de armas y que piensen en los problemas prácticos que surgirían a la hora de diseñar operaciones conjuntas en, por ejemplo, Afganistán. Aquellos que hayan leido la palabra en negrita y en cursiva habrá pensado automáticamente, lo mismo que quien leyese el artículo y viese la fotografía de una víctima civil delante de una mesa con vario modelos de prótesis, en la dimensión moral del problema. ¿Quién se atrevería a discutir la naturelza intrínsecamente criminal de un artefacto del que se sabe que un cierto porcentaje no cumple su objetivo táctico, el de explotar al contacto con el suelo, y que por lo tanto están predestinadas a matar civiles, lo mismo que las minas que quedan abandonadas después de un conflicto?

Lo que enfurece es que los EE.UU. no se cuestionen la naturaleza moral o siquiera la dimensión humana del problema. Su advertencia se basa en argumentos prácticos: en misiones conjuntas con sus aliados de la OTAN sería muy costoso tener dos grupos de aviones equipados unos con y otro sin bombas de racimo en función de si las tropas que piden apoyo aéreo pertenecen a un país o no que haya firmado el tratado que condena el uso de bombas de racimo. Por no mencionar el problema legal que supondría tener a sus tropas luchando codo con codo con las de un país que ha firmado un tratado que las deja fuera de la legalidad por el uso de armas prohibidas. En definitiva, amenazan con que no se pudiesen llevar a cabo este tipo de misiones, con la transcendencia que esto tendría para el m antenimiento de la paz y estabilidad en determinadas regiones, etc…

Asombra que no se planteen la pregunta obvia: ¿acaso no se pueden llevar a cabo estas misiones sin emplear este tipo de armas? Así se acabó el problema.

Supongo que la clave para ellos es evitar cualquier factor que les pudiese llevar a renunciar a este arma, que si usan es por su rendimiento coste/efecto.

Si extendemos este análisis llegamo a la dimensión trágicamente cínica del asunto: los señores de la guerra minimizan sus costes a nuestra costa. ¿Cuándo se a romper ese vicio circular de recurrir a conferencias de donantes para reconstruir el daño que uno o varios países han causado persiguiendo sus intereses particulares? Destrozan la vida de civíles a los que se intenta recuperar con programas financidos por aquellos que están en contra del uso de la fuerza para solucionar el conflicto.

Curiosamente, tal vez la solución del problema no llegue por vía de la concienciación ética del malhechor (¿cuándo ha funcionado esto a nivel de las naciones, de sus gobiernos?), sino por el único argumento que entienden aquellos que abogan por la intervención armada en todo conflicto: el del coste. ¿Por qué no aplicar el principio que se ha aplicado en la legislación ambiental europea? El que contamina, paga. Uno puede decidir actuar de forma que afecte al medioambiente siempre que asuma que tienen que correr con el coste medioambiental que esto suponga.

¿Qué pasaría si quien iniciase el conflicto tuviese que correr con absoutamente todos los costes de reconstrucción? ¿Cuántas veces se dejaría de usar un tipo determinado de bomba si quien tomase la decisión  tuviese que correr con los costes de mantenimiento de las personas a quien mutilase?