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idiotas 11 agosto 2010

Posted by zascandil chico in fuera de juego, tao y razón de estado.
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Ya no se oye en las noticias, pero yo no me lo puedo quitar de la cabeza. Parece que no somos capaces de quitarnos el yugo cultural que nos convence de que este mundo es un valle de lágrimas del que exclusivamente nos liberará la muerte y en cuyo pasaje solo podremos contar con el eventual alivio de la magnanimidad del que gozando de mejor vida que la nuestra, acceda a aliviar nuestro sufrimento.

¿Somos idiotas o qué?

Ya no se habla de ello, así que recordémoslo. Recientemente un puñado de personas que son propietarios de bienes y dinero en una cantidad tal que sería suficiente para cubrir el presupuesto anual de un par de países pequeños y con muchas carencias y deficiencias, es decir, equivalentemente, proveer de trabajo y medios a millones de personas, han decidido donar la mitad de esos bienes y activos para fundaciones, asociaciones caritativas y proyectos sin ánimo de lucro. Sobre la naturaleza de los mismos no se precisa más detalle.

Pasemos a lo semántico. La prensa ha recurrido en gran medida al término “filantropía”  para denotar la iniciativa de este grupo de personas, convirtiendo a estos también denominado  “super-ricos” en “filántropos”. Como muestra, el artículo publicado por El País.

Buffett y Gates son desde hace años firmes defensores de devolver a la sociedad gran parte de la fortuna que han amasado con sus negocios. Y rechazan de plano, y públicamente, que sus herederos sean los principales beneficiarios de sus fortunas. De hecho, Buffett se comprometió en 2006 a destinar el 99% de su riqueza a alimentar, entre otras, la misión benefactora de la fundación de Gates.

Cuánta generosidad. Qué almas caritativas. Qué buenos chicos.

¿Y por qué nadie se plantea cómo es posible que dé esa obscenidad que es que un par de personas pueda amasar una fortuna con la que podrían salir adelante millones  de seres humanos?

Porque ahí está la clave. Si ustedes quieren beneficiar a la sociedad cambien el sistema. (Y ojo, tomen ustedes nota de que digo “cambien el sistema” y no “cambien de sistema”, por si acaso a alguien se le ocurre ver aquí una arenga de tintes políticos). Cambien ese sistema que tiene una dinámica tal que hace que los réditos del proceso de creación de valor añadido se acumulen solo en puntos muy concretos del sistema. Cambien el sistema que hace que precisamente existan eslabones en esa cadena a las que se asigna un crecimiento arbitrario de valor y por ende desligado de la realidad. Cambien ese sistema en que el dinero, después de dar la vuelta a todo él, retorna incrementado a las mismas manos. Van ustedes a dar su dinero para proyectos sin ánimo de lucro, investigación médica. Disculpen ustedes, pero ya tiene uno la tendencia de sospechar que esos proyectos se desarrollarán en laboratorios de primera línea con tecnología punta fabricada por… Siemens, General Electric… que los ordenadores que comprarán tendrán sistema operativo… Windows, … que las fundaciones que reciban el dinero lo depositarán en un banco, y el banco cobrará por ello, y que si las fundaciones usan ese dinero como respaldo para conseguir un crédito… pues etcétera, etcétera…

Señores. Cambien ustedes el sistema. Cambien ustedes de actitud. ¿Cómo compatibilizar las ansias aparentemente filantrópicas de Bill Gates con las prácticas monopolistas de Windows? Nos están despreciando. Nos roban la dignidad, obligándonos a trabajar no por lo que vale nuestro trabajo sino lo que ellos nos quieren pagar por él y nos hacen dependientes del arbitrio de su bondad.

Y esa es la segunda parte. La arbitrariedad. ¿Son los proyectos que van a financiar adecuados, tienen un fin social, cuál va a ser su efectividad? ¿Son las fundaciones a las que van a donar su dinero fiables, transparentes? Puede que sí, puede que no, con toda sinceridad digo que no lo pongo en duda. Pero la clave es que los únicos que van a poder decidir sobre estos aspectos y comprobarlos va a seguir siendo ese puñado de personas.

¿Filantropía? Yo la entiendo de otra manera. De esta variante me parece sospechoso por un lado el origen de lo que se va a repartir y, por otro, creo que es legítimo dudar si lo repartido se quedará allí donde es necesario o si no terminará en las mismas manos de las que salieron.

Supongo que si alguien ha llegado hasta este punto del blog pensará que no es más que la rabieta de un muerto de hambre que en realidad sueña con tener dinero a espuertas. Menos mal que hay alguien (y no es precisamente un muerto de hambre) que, si bien no formula las mismas dudas y las mismas objecciones, sí que al menos aplica el sentido común y el razonamiento en su respuesta [1].  Cosa que por cierto no se apreció en los políticos alemanes de los partidos verde y socialdemócrata, que en coro aplaudieron la iniciativa de estos señores indecentemente ricos y animaron a los ricos locales a tomar ejemplo [2][3]. Maldito ejemplo. Es tanto como animar a los ciudadanos a resignarse a su suerte y encomendarse al arbitrio de aquellos que más tienen, sin plantearse por qué es así. Sin preguntarse por qué esta vida tiene que ser un valle de lágrimas. Calla, trabaja y reza.

[1] Transcripción al castellano de algunos extractos en los comentarios de este post.

[2]“Los políticos piden a los ricos que donen su dinero”. Artículo aparecido en la revista alemana “Der Spiegel”, 06/08/2010.
[3] Algunas citas de artículos al respecto en la prensa alemana.

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Comentarios»

1. zascandil chico - 11 agosto 2010

Transcripción parcial de la entrevista en Inforadio a Peter Krämer, armador de Hamburgo, sobre la iniciativa “The Giving Pledge” de Gates, Buffett & Co.


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